Se denomina recursos humanos a las personas con las que una organización (con o sin fines de lucro, y de cualquier tipo de asociación) cuenta para desarrollar y ejecutar de manera correcta las acciones, actividades y tareas que deben realizarse y que le han sido solicitadas a dichas personas.
Las personas son la parte fundamental de una organización, y junto con los recursos materiales y económicos conforman el “todo” que dicha organización necesita para funcionar.
Es por esto que, en la mayoría de las empresas, por ejemplo se realizan exhaustivos análisis y evaluaciones a los candidatos que desean ocupar un puesto de trabajo en la empresa convocante. Incluso, existen áreas dentro de la empresa destinadas a la gestión de los recursos humanos y profesionales especializados en esta disciplina, que abarca desde conocimiento legal de contrataciones hasta principios de psicología y desempeño actitudinal.
En síntesis, podemos decir que estas áreas se encargan de elegir al recurso humano más apropiado para la empresa, de acuerdo no sólo con sus habilidades y destrezas para desempeñar el trabajo requerido, si no también evaluando otras condiciones y actitudes personales que impacten -o puedan impactar- de manera positiva en la organización: responsabilidad, emprendedurismo, compañerismo, respeto, honestidad, transparencia, etc.
Claro que para esto también la empresa u organización debe ofrecer buenas condiciones laborales: en principio, un correcto ambiente de trabajo que permita el desarrollo normal y cómodo de las actividades, y algunas otras condiciones que los trabajadores siempre considerarán: posibilidades de progreso dentro de la organización, capacitación permanente, premios por logros, incentivos, entre otras cosas.
En este sentido, quienes están a cargo de gestionar el área de recursos humanos, en contacto permanente con las personas que trabajan en la organización, deben ser capaces de vincular las inquietudes de los trabajadores y los intereses de la empresa a fin de lograr un beneficio y equilibrio laboral hacia ambas partes.
Por lo que decíamos respecto de la importancia de las personas como motores impulsores dentro de la empresa en cuanto crecimiento y desarrollo, desde hace algunos años, diferentes universidades o centros de enseñanza superior han incorporado a su oferta académica cursos, diplomados, o licenciaturas enteras destinadas al estudio del área de recursos humano (su sigla es RRHH) y la formación de profesionales idóneos para desenvolverse en dichas áreas dentro de organizaciones.
Junto con el management, merchandising, marketing, comunicación corporativa y responsabilidad social empresarial, conforma el conjunto de las denominadas “ciencias empresariales”.
Fuente: http://definicion.mx
Fijate lo que sucede frecuentemente en una empresa. Cuáles son las falencias más comunes de los empleados y cuáles son las actitudes que se requieren para obtener resultados.
Fuente: www.youtube.com
Ciertos insectos no requieren la contratación de una empresa de control de plagas, pero los insecticidas suponen riesgos, especialmente para las embarazadas.
Según un estudio realizado con una muestra de 2.500 madres de Gipuzkoa, Sabadell, Asturias y Valencia, el uso de insecticidas domésticos para el control de plagas de insectos puede suponer riesgos para el feto. El estudio se realizó teniendo en cuenta datos desde el principio del parto a los primeros años de vida de los niños.
Los datos del estudio de utilización de insecticidas en el embarazo revelaban que el 54% de las mujeres embarazadas habían utilizado algún tipo de insecticida en el interior de sus viviendas, y más concretamente un 45% de las mujeres lo habían utilizado en su habitación, si bien es cierto que el 75% lo había hecho de manera estacional. El método insecticida más utilizado en la habitación fue el insecticida con dispositivo eléctrico con un 62% de los casos, mientras que en el resto de los casos fue el espray insecticida en un 69%.
El uso y exposición a plaguicidas por mujeres embarazadas resultaba más frecuente en mujeres de menor nivel de estudios y residencia próxima a zonas agrícolas.

La exposición a los insecticidas fue principalmente por inhalación, contacto de la piel e ingestión accidental. Los bebés y niños estaban expuestos principalmente a los insecticidas alojados en el polvo de la casa tras su aplicación en forma de aerosol. Al encontrarse más cercanos al suelo, se encuentran más cercanos a los residuos de los plaguicidas domésticos, estando más expuestos además al contacto con plantas y otras superficies.
Las exposiciones a insecticidas durante el embarazo y la infancia se relacionaban con efectos negativos en el crecimiento fetal, consecuencias neurológicas y mayor incidencia de leucemia infantil.
En las conclusiones del estudio realizado por investigadores españoles se incidía en la especial vulnerabilidad de fetos y niños debido a la falta de desarrollo de sus mecanismos de destoxificación y a su inmadurez inmunológica.
Aunque la utilización de insecticidas domésticos pueda parecer libre de riesgos, no deja de tratarse de plaguicidas tóxicos que deben ser utilizados con precaución, especialmente en presencia de niños y embarazadas.
Las empresas de control de plagas y su personal, cuentan con la formación adecuada para el manejo de plaguicidas, tanto para proteger a los aplicadores como a las personas que puedan encontrarse en las instalaciones objeto de tratamiento. Las regulaciones sobre productos biocidas permitidos son cada vez más exigentes, tanto para proteger el medio ambiente como para evitar consecuencias a los seres humanos, regulando los componentes químicos y sus métodos de aplicación.
Aunque es cierto que la presencia de mosquitos, moscas y algunos otros insectos no requieren la contratación de una empresa de control de plagas, la manipulación de todo tipo de productos plaguicidas debe realizarse con total precaución.
¿Porque debe estar presente la ergonomía?
La Ergonomía debe estar presente desde el comienzo del proceso de diseño, e intervenir en todas sus etapas. Se recomienda una estrecha colaboración entre diseñador, ingeniero y ergónomo.
El puesto de trabajo es el lugar que un trabajador ocupa cuando desempeña una tarea. Por ello, el puesto de trabajo debe estar diseñado para evitar enfermedades relacionadas con condiciones laborales deficientes, así como para asegurar que el trabajo sea productivo.
Hay que diseñar el puesto teniendo en cuenta al trabajador y la tarea que va a realizar a fin de que esta se realice cómodamente y de forma eficiente. El diseño de los puestos de trabajo debe comprender todos los elementos que integran el sistema de trabajo, incluyendo los aspectos relativos al medio ambiente físico y a la organización del trabajo.
Si el puesto de trabajo está diseñado adecuadamente, el trabajador podrá mantener una postura corporal correcta y cómoda, evitando así posibles lesiones en la espalda, problemas de circulación en las piernas, etc. Las principales causas de estos problemas pueden ser: asientos mal diseñados, permanecer de pie durante mucho tiempo, extender demasiado los brazos para alcanzar los objetos o una iluminación insuficiente que obliga al trabajador a acercarse demasiado a las piezas.
El diseño de un nuevo puesto de trabajo, o el rediseño de uno ya existente, conlleva un procedimiento que consta de varias etapas. La intervención de los ergónomos no debería darse después de que se hayan tomado las decisiones importantes (al final del proceso) sino antes, para tratar de resolver los problemas de diseño. La Ergonomía debe estar presente desde el comienzo del proceso de diseño e intervenir en todas sus etapas. Se recomienda una estrecha colaboración entre diseñador, ingeniero y ergónomo. Es importante que en todas las decisiones tomadas durante el proceso de diseño se tenga en cuenta la complejidad entre la ingeniería y los factores humanos.
Las principales etapas que componen el proceso de diseño son las siguientes:
El procedimiento general de diseño tiene un carácter iterativo: el análisis y la síntesis del sistema de trabajo requiere, habitualmente, revisar varias veces las sucesivas etapas para lograr una solución satisfactoria o para obtener varias soluciones, de entre las cuales se pueda elegir finalmente la mejor.
Con frecuencia, las decisiones que hay que tomar en el proceso de diseño suponen la adopción de soluciones de compromiso. Cuando no sea posible adoptar una solución técnica óptima desde el punto de vista ergonómico será necesario sopesar cuidadosamente las consecuencias, sobre todo si se rebasan los límites establecidos por la Ergonomía para las capacidades humanas.
En el proceso de diseño o de rediseño, las aportaciones y puntos de vista de los trabajadores/usuarios constituyen una información muy valiosa que debe ser recogida y tratada adecuadamente por parte de los diseñadores.
Fuente: http://www.imf-formacion.com/
En esta Nota Técnica detallamos los contenidos mínimos de las etiquetas según el Sistema Globalmente Armonizado y presentamos algunas alternativas para los lugares de trabajo y pasos intermedios de los procesos en los establecimientos.
En esta Nota Técnica detallamos los contenidos mínimos de las etiquetas según el Sistema Globalmente Armonizado y presentamos algunas alternativas para los lugares de trabajo y pasos intermedios de los procesos en los establecimientos.
La Etiqueta del Producto representa el rótulo que deberá llevar cualquier envase. Este rótulo puede ser el original del fabricante o cualquier otro que se emplee en el puesto de trabajo para transvasar o fraccionar el producto químico dentro de las empresas. Los mismos tienen que tener los requisitos que exige el Sistema Globalmente Armonizado.
Todas las leyendas que la etiqueta contenga, deben estar escritas en castellano, salvo en algunas Empresas, que por sus características, deba emplearse el idioma castellano y otro idioma en respuesta a la presencia de trabajadores extranjeros; no obstante la utilización del castellano es obligatorio.
Para identificar las características de un producto químico según el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA), los elementos que deberán incluirse en la Etiqueta son:
A) Identidad del Proveedor (nombre, dirección y número de teléfono del fabricante o proveedor).
B) Identificación del Producto: Nombre químico de la sustancia y el N° CAS (Chemical Abstracts Services) que es una identificación numérica única para cada producto químico, reconocida internacionalmente. Para las mezclas se debe indicar el nombre comercial de la mezcla y el nombre de las sustancias que clasifican a la mezcla como peligrosa, en caso de corresponder.
C) Pictograma de Peligro: Elemento gráfico que sirve para transmitir una información específica sobre un determinado peligro. En cada pictograma va un dibujo que es el signo de un símbolo de peligro. Este símbolo debe ser de color negro sobre un fondo blanco. Cada símbolo se inscribirá en un cuadrado con un marco o bordes de color rojo apoyado en uno de sus vértices.
D) Palabras de Advertencia: Sirven para indicar la mayor o menor gravedad del peligro. Para ello se emplean los siguientes términos:
– Peligro: palabra para indicar las categorías de peligro más graves. Casi siempre para categorías de peligro 1 y 2.
– Atención: para indicar las categorías de peligro menos graves.
E) Indicaciones del Peligro: Están representadas por las denominadas “frases H”, de esta manera las podemos reconocer fácilmente. Son asignadas a una clase y categoría de peligro. Describen la naturaleza de los peligros asociados a un producto químico y la categoría correspondiente el grado de ese peligro.
Estas frases H consisten en un código alfanumérico que comienza con la letra H y tiene tres cifras a continuación. Están basadas en recomendaciones internacionales del SGA.
– Serie de H200 para Indicaciones de Peligros Físicos.
– Serie de H300 para Indicaciones de Peligro para la Salud Humana.
– Serie de H400 para Indicaciones de Peligro para el Medio Ambiente.
– Serie de P500 para Consejo de Prudencia para la eliminación.
Estos códigos para las indicaciones de peligro se encuentran expresados en tablas en el libro púrpura. La tabla tiene 4 columnas:
-La primera columna expresa el código. Podemos encontrar en una misma línea dos o más códigos que expresen indicación de peligro para la salud. Por ejemplo, en la primera columna encontramos código H301 + H311 + H331 que tienen asignados como indicaciones de peligro en la segunda columna: tóxico en caso de ingestión, en contacto con la piel y si se inhala.
-La segunda columna presenta la indicación de peligro. En esta columna se ubican en primer lugar los peligros físicos, en segundo lugar los peligros para la salud y en tercer lugar los peligros para el medio ambiente.
-La tercera columna presenta la clase de peligro (en el mismo se hace referencia al capítulo del libro púrpura donde se encuentra esa información).
-La cuarta columna presenta la categoría de peligro.
Se recomienda consultar: Códigos para las Indicaciones de Peligro en la Tablas A3.1.1/2/3 – Anexo 3 – Sección 1 del Libro Púrpura.
F) Consejos de Prudencia: Están conformados por las denominadas “frases P”. Las frases P describen las medidas recomendadas para minimizar o evitar los efectos adversos que puede causar la exposición a un producto químico peligroso, o los asociados a conductas inapropiadas durante su manipulación, almacenamiento o eliminación.
Consisten en un código alfanumérico (una letra seguida de tres números) que comienza con la letra P y tiene tres cifras a continuación. Están basadas en recomendaciones internacionales del SGA. Las series o códigos de Consejos de Prudencia señalados son:
– Serie de P100 para Consejo de Prudencia de carácter general.
– Serie de P200 para Consejo de Prudencia en materia prevención.
– Serie de P300 para Consejo de Prudencia en casos de intervención.
– Serie de P400 para Consejo de Prudencia para el almacenamiento.
– Serie de P500 para Consejo de Prudencia para la eliminación.
Estos códigos los vamos a encontrar ubicados en tablas. Cada tabla tiene 5 columnas. En la primera columna se expresa el código alfanumérico. Inicialmente es 101 y continua en forma sucesiva hacia abajo hasta 103. De la misma forma las series o códigos P200, P300, P400 y P500 están presentados en las tablas pero no los vamos a encontrar en forma correlativa. Ejemplo: podemos ubicar el P202 y el siguiente es P210.
En la segunda columna se ubican los consejos de prudencia para cada código o serie.En la tercera columna se ubican las clases de peligro.En la cuarta columna se ubica la categoría de peligro.En la quinta columna se ubican las condiciones de uso.
En algunas tablas de Consejos de Prudencia podemos encontrar que hay líneas con más de un código alfanumérico que expresan dos recomendaciones complementarias.
Encontrarán una tabla para cada consejo de prudencia, en la Quinta Edición del Libro Púrpura.
Nota: Se recomienda ver Códigos para las Indicaciones de Peligro en la Tablas A3.2.1/2/3/4/5 – Anexo 3 – Sección 2 del Libro Púrpura). En la Etiqueta no deberán figurar más de seis frases P, a menos que la gravedad y naturaleza de los peligros, así lo aconsejen). Los Consejos de Prudencia también pueden ir acompañados por Pictogramas de Precaución (Ver Ejemplos en Anexo 3 – Sección 5 del Libro Púrpura).
G) Información Complementaria: Aquí se podrá incluir cualquier otra información que se considere de importancia para aportar sobre las propiedades físicas; los efectos sobre la salud y normas o recomendaciones sobre el envasado de la sustancia en cuestión. Esa información no deberá obstaculizar la información del SGA.
La etiqueta o sus elementos deben usarse en los recipientes empleados en el lugar de trabajo. En el caso que el material a granel circule en los procesos por sistemas de distribución (por ejemplo cintas transportadoras), pueden utilizarse medios alternativos para facilitar a los trabajadores la misma información, siempre que de esa manera se la comunique de modo tan efectivo como la etiqueta del SGA.
Cuando se transvasan productos químicos peligrosos desde el recipiente original suministrado por el proveedor a otro recipiente o equipo utilizado en el lugar de trabajo debe facilitarse la misma información del etiquetado original para que los trabajadores tomen conocimiento del tipo de sustancia que están manipulando y para que, ante un siniestro, los primeros respondedores tengan al información necesaria para sus acciones.
Es el caso de productos químicos fabricados en el lugar de trabajo pero que no se guardan en recipientes destinados para la venta o suministro sino que son envasados o almacenados en recipientes que contienen pequeñas muestras para ensayos o análisis en laboratorio; también sistemas de conducción, incluidas válvulas, equipos de fabricación por lotes y cubas de reacción, vagonetas para minerales, cintas transportadoras o áreas de almacenamiento de sólidos a granel al aire libre, en la fabricación por lotes donde se utiliza una única cuba de mezclas para varias mezclas diferentes.En varias oportunidades, puede parecer impracticable preparar una etiqueta completa del SGA y pegarla en el recipiente, debido, por ejemplo, a las limitaciones del tamaño de este último o a la imposibilidad de acceder a la cuba de un proceso. En el caso que finalmente asi sea, se debe codificar el producto y ubicar la etiqueta en un lugar visible próximo a donde se encuentran estos, en un espacio claramente delimitado.Los productos químicos en proceso de fabricación y destinados a su uso inmediato en el establecimiento deben contar con la información de la Etiqueta en lugar próximo para que pueda ser consultada por el trabajador, primeros respondedores, preventores de la ART e inspectores del trabajo.
Se debe garantizar que exista una clara comunicación de peligro en todos los procesos productivos en los que se utilicen productos químicos. Los trabajadores deberán estar capacitados para comprender los métodos específicos de comunicación usados en su lugar de trabajo.
Además, en casos de emergencia muchas veces son los bomberos (externos) quienes llegan primero al lugar del siniestro y necesitan información que pueda distinguirse e interpretarse a distancia y en otras oportunidades, tal vez sean los servicios médicos externos los que accedan primero a cubrir un accidente y también ellos deberán conocer la información específica.
Es fundamental que todos los trabajadores tengan una clara interpretación de los símbolos (pictogramas), el significado de cada leyenda, cuáles son los peligros físicos, los peligros para la salud y los peligros para el medio ambiente presentes en el lugar de trabajo así como los consejos de prudencia que involucran protección, prevención, emergencias, entre otros.
Estos contenidos no deberá faltar en ningún Programa de Capacitación que el Empleador proporcione a sus Trabajadores para la Gestión de Productos Químicos, especialmente vinculado al SGA.
Fuente: http://www.srt.gob.ar/