Respirar en Santiago es más tóxico de lo que se creía hasta ahora

El gobierno chileno endureció las normas para medir la calidad del aire. Rige una alerta sanitaria para todo el invierno.

medio-ambiente-2043856w300

La nube de smog tapa las montañas que rodean Santiago. Foto: María Helena García

Santiago, Chile. Respirar en Santiago en un día con alerta ambiental significa exponerse a que partículas tóxicas invisibles entren a los pulmones y se alojen en los alvéolos o pasen al torrente sanguíneo. Hay desde metano, azufre, ozono y óxido nítrico hasta hidrocarburos.

Es muy parecido a consumir veneno. Siempre que eso ocurre la autoridad restringe la circulación de automóviles en la capital chilena, recomienda suspender las clases de educación física y actividades al aire libre en los sectores expuestos y también dispone sanciones para quienes sigan contaminando.

El problema del aire en Santiago se arrastra al menos desde 1965, pero hace 25 años, cuando se instaló esa nube negra de smog que cada invierno cubre por completo la ciudad, comenzaron las mediciones más estrictas y los planes para combatir la polución. Este año el gobierno logró endurecer la norma y la Región Metropolitana enfrentará su primera temporada como zona saturada por material particulado fino. Eso permitió que ya rigiera una alerta sanitaria -entre el 1° de abril y el 31 de agosto- y que la forma de detectar episodios críticos sea más rigurosa.

El subsecretario de Medio Ambiente, Marcelo Mena, explica: “No sólo cambiamos la norma sino también el instrumento, el diagnóstico es mucho más severo con la contaminación y se van a mostrar los episodios que estaban escondidos”. Gracias a esto ya se han decretado cinco alertas ambientales (luego vienen la preemergencia y la emergencia), contra 12 que hubo en todo 2014. Con la actual norma debieron ser 48, mientras que preemergencias hubieran sido 17 en lugar de 3.

Carlos Albornoz tiene 55 años y trabaja en un banco del centro de Santiago. Le cuesta cada vez más respirar y llora cada vez que llega a su puesto. Él cree que es por tanto caminar entre vehículos y microbuses. El médico broncopulmonar Mauricio Ruiz, jefe del servicio de enfermedades respiratorias del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, detalla que el llanto que sufre Carlos, acompañado de irritación de las vías aéreas superiores y moquillo, ocurre “cuando uno inhala sustancias como ozono, óxido nítrico y compuestos nitrogenados”. El material particulado grueso o respirable se denomina PM 10 (o menor a 10 micrómetros, siendo un micrómetro la milésima parte de un milímetro).

Las medidas ambientales en Santiago se tomaban hasta ahora cuando la concentración de PM 10 superaba cierto nivel y se volvía nocivo para la salud. Lo que ocurrirá ahora es que esas medidas van a decidirse en función del PM 2,5, material particulado fino al que el Ministerio de Salud responsabiliza de unas 4.000 muertes anuales. “Son partículas ultrapequeñas que pasan directo a la sangre. Se les ha atribuido efectos en enfermedades cardiovasculares y en infartos”, explica Ruiz. Por su tamaño, 100 veces más delgadas que un pelo, los efectos de una partícula PM 2,5 son asintomáticos.

Sobre si hay partículas que se acumulan en los pulmones, Ruiz dice que “es un gran tema pero no está totalmente dilucidado. Es muy difícil separarlo del hábito tabáquico, pero se cree que ese tipo de humo -el PM 2,5 de la ciudad viene principalmente de los vehículos diésel- estaría relacionado con enfermedades pulmonares crónicas, aneurismas y cáncer. Se ha estudiado en animales, en seres humanos no es tan fácil”.

Los informes que alimentaron la cuenta pública de Michelle Bachelet el jueves pasado hablan de diez millones de chilenos “expuestos a altos niveles de material particulado”. Los planes de descontaminación están comprometidos para 2018, son 14 y se reparten entre Santiago y Coyhaique, centro y sur de Chile.

En tanto, el estándar europeo ya rige en otras cuatro ciudades de Chile. Una de ellas es Temuco, en el sur, cuya calefacción es casi totalmente a leña. Hace tres años la norma PM 2,5 fue superada 125 veces y un estudio arrojó que el nivel de contaminación estaba a la par de Pekín, la ciudad más contaminada del mundo.

Santiago, como Temuco, está sobrepasada por la contaminación. Este invierno será diferente para los que pensaban que respiraban un aire no tan malo o regular. Mena confirma que comunas con más recursos (Vitacura y Las Condes) también tendrán episodios críticos. Con estas medidas, el gobierno espera evitar 212 muertes y 25.000 consultas médicas, equivalentes a 278 millones de dólares, anuncia Mena.

Fuentelanacion.com | El Mundo | Medio ambiente

Testimonios

La verdad, muy buen curso, mucho material por leer y ver. Me hubiese gustado poder aprovechar un poco más el curso y aprender más sobre los temas, pero por falta de tiempo no pude involucrarme tanto. Espero pronto volver y realizar los otros cursos que hay para hacer a distancia, que por ubicación no me puedo acercar allá.

— Aldana - Curso de Seguridad en el Trabajo

Más testimonios »